10 diciembre 2015

Rosa Benito la criada de Rocío Jurado

A Honduras se fue la peluquera de Rocío Jurado y ha vuelto Rosa Benito». Éste es el corolario sobre el que descansa el triunfal gesto de Benito (55 años) desde que regresó del programa Supervivientes. 

Las cifras marcan récords, la cadena de Mediaset ha encontrado una nueva reina a la que explotar en sus numerosos espacios, la renovada Rosa de este desierto canicular se erige ya en su trono.

Con esa habilidad de la cadena, de reconvertir a un personaje ya conocido por la audiencia en alguien distinto, que vuelve a generar interés. Rosa Benito es ahora objeto de deseo y curiosidad, a pesar de llevar cerca de un lustro en los programas de televisión comentando la vida de los demás y la suya propia. Su carrera mediática comenzó cuando su cuñada, Rocío Jurado, fue ingresada en Houston para seguir un tratamiento contra el cáncer en enero de 2006. Entonces, tanto ella como su esposo, Amador Mohedano, actuaron como portavoces de la familia.

Hasta entonces, Rosa Benito había sido la peluquera y la persona de confianza de Rocío. Recorría con ella el mundo, lo mismo «poniéndola guapa» que arreglándole un bajo u ocupándose de otros detalles. A Jurado, en los negocios, le gustaba rodearse de su familia. Amador, su hermano, fue su representante hasta el final de sus días, y Rosa era «como una madre» para la más grande.

Rosa Benito trabajaba como peluquera en Alicante allá por el verano de 1977 cuando vino el destino a cambiarle la vida. Un compañero de la peluquería se ocupaba de peinar a Rocío Jurado en sus visitas a la ciudad, y le había prometido que la próxima vez que le tocara tal privilegio la llevaría con él, para que Rosa pudiera conocer a la folclórica. Benito se sabía el repertorio de la gaditana de memoria, a ella también le gustaba cantar y, de hecho, no lo hacía mal. Un 5 de agosto, Rocío reclamó los servicios del peluquero antes de un concierto, y Rosa le acompañó.

De poco sirvió que Amador tuviera por entonces una novia oficial en Chipiona. Cuando vio a aquella chica alta, guapa, extrovertida, se quedó prendado. Cuentan las crónicas que Rocío Jurado facilitó el cortejo contratando a Rosa como su peluquera oficial. Tras 15 meses de noviazgo, Rosa Benito y Amador se casaban.

La boda tuvo lugar en noviembre de 1978, entre una enorme expectación porque la madrina era la propia Rocío Jurado. «En el templo de la Santa Faz de Alicante, ha contraído matrimonio el hermano de la cantante Rocío Jurado, Amador, con una joven de la localidad llamada Rosa Benito Martínez. Dada la popularidad de la madrina, la iglesia se encontraba abarrotada de público procedente del barrio de la Santa Faz. La ceremonia tuvo su carga de emoción, sobre todo por parte de Rocío, que representaba a su madre recientemente fallecida, y por la que sentía verdadera debilidad. A causa de este luto, la ceremonia se celebró en la intimidad que permitió la fama de la madrina». Junto a un completo álbum fotográfico de los novios intercambiando anillos y partiendo la tarta, las revistas del corazón de la época informaban también de que Pedro Carrasco no podría acompañar a la artista en su gira por América, «ya que deberá vigilar el fin de la vendimia y la recogida de la naranja en la finca que posee en Chipiona. Pero sobre todo tendrá que cuidar de la hija de ambos». La fruta se cultivaba en la finca Los Naranjos, que tantos quebraderos de cabeza provocaría después, a la hora de repartir la herencia de Rocío.

Doña Rosario, la madre de Rocío, Gloria y Amador, había fallecido el 2 de junio, apenas cinco meses antes de la boda, pero el asunto no se podía retrasar: Rosario y Fernando, los mellizos de la pareja, estaban ya en camino.

Desde que Rosa ligó su vida a la de la familia Mohedano Jurado, ha vivido por y para ella. Atrás quedaron sus propias aspiraciones profesionales. Cinco años antes de conocer a Amador, en 1972, una jovencísima Rosa se había erigido en Miss Costa Blanca (Miss Alicante). Tenía apenas 16 años, pero pudo pelear por el título de Miss España durante una gala el 27 de octubre de ese mismo año en Benidorm de la que hemos recuperado el testimonio gráfico. Con ella, competían por el título la sevillana Rocío Martín -que ganó- y una tal Eugenia Lladá, que el común de los mortales conocería más tarde como Jenny Llada (Miss Castilla).

Pero, como decíamos, una vez que empezó su relación con Amador, su vida se centró en sus hijos y en su cuñada. En 1983 llegó Salvador, y en 1997 el pequeño Amador, con el que planea viajar a Eurodisney próximamente para celebrar su victoria en Supervivientes.

Puede, porque gracias a ese triunfo ha ingresado en las arcas familiares un total de medio millón de euros. Cada semana que Benito permanecía en el concurso, ganaba alrededor de 25.000 euros. Si a eso le sumamos los 200.000 euros del premio final (por no hablar del todoterreno cortesía de la cadena), la cifra que sale en la calculadora es de 500.000 euros.

Benito viene encargándose financieramente de la familia desde hace años. Es colaboradora fija de Sálvame y Sálvame Deluxe, por los que podría percibir unos 4.000 euros mensuales. Allí hace lo que le piden. Lo mismo habla de su vida y de la de su hija Rosario que se presenta a un casting de Operación Triunfo.

Rosa ha hecho lo que Amador no pudo (o no quiso) hacer el año pasado. Mohedano era uno de los candidatos a participar en Supervivientes 2010. Tras algún que otro tira y afloja, el gaditano finalmente declinó la oferta de Telecinco para participar en el reality. La explicación oficial fue que padecía de un exceso de hierro en la sangre. La extraoficial, que pidió demasiado dinero.

Lo necesitaba. La situación económica de los Mohedano-Benito no ha estado saneada hasta hace poco. En octubre de 2009 Hacienda les reclamaba más de 100.000 euros y había una orden de embargo sobre su piso de Torrejón de Ardoz. El acuerdo sobre la herencia de Rocío Jurado, al que llegaron en marzo de 2010, alivió sus deudas, y el triunfo en Supervivientes será, probablemente, el definitivo portazo a una mala racha de la que ya estaban saliendo. De hecho, hace cinco meses Amador constituyó una nueva empresa, Exclusivas Mohedano S.L., cuyo objeto social es la construcción de inmuebles. La otra empresa que tenía la pareja, Mohedano Management S.L., hace años que no presenta sus cuentas.

Así pues, Rosa Benito se ha convertido en el motor de la familia en estos momentos. Reside en Torrejón entre semana por cuestiones laborales, mientras su marido alterna cada vez más Madrid con el ático que poseen en Chipiona. El apartamento madrileño no es nada ostentoso. Posee un dormitorio y tiene una superficie útil de 58 m2, más una terraza de 42 metros.

«Al final se ha realizado su voluntad: mitad de la finca de Los Naranjos para mí y mitad para Gloria. Ella se queda con una casa en Chipiona y yo con una nave en San Sebastián de los Reyes». Amador Mohedano resumía así el acuerdo al que llegó toda la familia el pasado año para repartir la herencia de Rocío Jurado. Los Naranjos era el escollo principal. Era deseo de la Jurado que esa finca rústica de tres hectáreas se la repartieran entre sus dos hermanos al 50%, pero la albacea corrigió este deseo aduciendo que estos terrenos debían repartirse también entre los tres hijos de la cantante para cumplir la legítima. Para solucionarlo, tanto Rocío Carrasco como José Fernando y Gloria Camila renunciaron a ese derecho.

Pero Rosa no es sólo el motor económico de su familia. También, y con permiso de Belén Esteban, de Telecinco. El mejor dato de toda la trayectoria de Supervivientes lo consiguió ella. El 71,9% de la audiencia vio a Rosa Benito proclamarse vencedora, en la final más vista de la historia del formato en España. También encabezó los trending topic de Twitter. La adaptación VIP del formato Survivor nunca había batido estos récords, ni en sus ediciones en Antena 3 ni ahora en Telecinco.

La cadena, además, va a explotar el fenómeno todo lo que pueda. Esta semana una presunta amante de Amador Mohedano ha tenido ya su minuto de gloria, y el jueves la participación de Rosa en un debate sobre Supervivientes fue líder de audiencia con un 26,3% de share.

Así pues, Benito coge el cetro de su nuevo reinado cargada de argumentos. Esperemos que, cual Ana Bolena, no terminen cortándole la cabeza.

GUAPA. Rosa Benito trabajaba como peluquera en Alicante cuando conoció a Amador Mohedano e iniciaron una relación que acabaría en boda. Era (y es) una mujer muy bella, extrovertida, y el hermano de Rocío se prendó de ella inmediatamente. Su belleza ya le había hecho ganar en 1972, con 16 años, el título de Miss Costa Blanca, y a finales de ese mismo año peleó por el título de Miss España, que no ganó. En la imagen, durante el concurso nacional.

Rosa Benito ha experimentado un drástico cambio de imagen desde que se marchó a Honduras. La cuñada de Rocío Jurado ha perdido 16 kilos en tres meses, algo que, según los expertos, puede ser peligroso para la salud. La dieta baja en calorías que siguen los náufragos de Telecinco priva al organismo de elementos indispensables para su normal desarrollo como sales minerales, vitaminas, ácidos grasos esenciales y oligoelementos, lo cual provoca un mayor desgaste y una disminución de las defensas. Ahora Rosa tendrá que cuidarse y recuperar algo de peso. También, por qué no decirlo, porque está más guapa.

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