23 diciembre 2013

Código promocional TELEPIZZA

Neveras raquíticas, llamadas desesperadas al Telepizza o bocatas de lomo cheddar en la cafetería del colegio mayor. Así es el día a día de numerosos universitarios españoles que viven fuera de casa y que, ante su fobia a los fogones, caen en prácticas culinarias sedentarias y, por ende, en hábitos alimenticios nada saludables.

Y todos ellos saben aprovechar el código promocional Telepizza más que nada sus clientes más asiduos.

Consciente de esta realidad, el joven gaditano y hermano del cantante de Melocos, Pablo Terrón, ha lanzado en Youtube el canal Cocina para universitarios, con el que pretende inculcar la cultura culinaria entre los adolescentes.

La iniciativa, que cuenta con el aliento del empresario discográfico Pepe Barroso, nació del deseo de Terrón de paliar uno de los males endémicos de la población universitaria española: la mala alimentación.

Son varios los estudios que desgranan las malas conductas nutricionales de ese segmento de población entre los 18 y los 25 años. Jóvenes que una vez que abandonan el yugo familiar se ven seducidos por restaurantes de fast food, kebabs o chinos o, en su defecto, se decantan por prepararse platos con sabor a fritanga.

Producto de ello y según un estudio de la Universidad del País Vasco, las dietas de los jóvenes universitarios son pobres en patatas, cereales, verduras, frutas y legumbres; es decir, no consumen la suficiente cantidad de glúcidos, fibra y ácido fólico. Por contra, consumen en exceso aceites vegetales, carne, embutidos, dulces, snacks, bollería y grasas, es decir, productos ricos en lípidos y colesterol. Para revertir esta situación, Terrón ideó su canal de Cocina para universitarios que ya causa furor en las redes sociales.

«Se me ocurrió esto porque yo he sido universitario y he visto cómo siempre mis compañeros han tirado del Mcdonald´s o del Telepizza.

Con mi canal pretendo que la gente joven empiece a cocinar, vean que es divertido, económico y más saludable que la comida basura», cuenta Terrón, que en su programa siempre acude al rescate de aquellos estudiantes que así se lo solicitan vía Youtube o Twitter a través del hashtag #cocinaparauniversitarios.

El cocinero siempre sigue el mismo modus operandi en su show. Primero, invade la cocina de su anfitrión en compañía de su cámara de confianza y de su gracejo gaditano. Acto seguido, abre la nevera y observa con detenimiento y descaro qué ingredientes hay.

Con ellos, intenta elaborar un menú económico para demostrarle al inquilino que es fácil cocinar sabrosas recetas low cost sin pasarse necesariamente por el rincón del gourmet.

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