20 febrero 2018

Carlos Sainz corriendo en Nairobi

Carlos Sainz comenzó muy bien ayer el Rallye Safari. Su decimosegundo puesto en la prueba prólogo puede considerarse excelente, habida cuenta de las condiciones meteorológicas -intensísima lluvia- con la que ha dado comienzo esta tercera prueba del Campeonato del Mundo, que acabará el próximo día 16 en la capital keniata. La primera prueba del rallye, la «super especial», ha hecho honor a su nombre, con un terreno embarrado e impracticable. El finlandés Alen, que estrena el nuevo Subaru Legacy, aprovechó que era el primero en salir, sorprendiendo además por las excelentes prestaciones del Subaru y por su buena tracción. Para Carlos Sainz, haber perdido 44 segundos respecto al primer clasificado no supuso un gran trauma. 

Está mentalizado de que su misión en este Safari es acumular experiencia, y llegar al final. En contra de lo que en un principio se había hablado Carlos ha impuesto a su equipo la condición de que no va a dar asistencia a sus compañeros durante la carrera. Ove Andersson, jefe del Team Toyota Europe ha aceptado y el madrileño se enfrenta a este rallye «como si estuviera de vacaciones», según declaró a este enviado especial. Sainz dijo: «tenemos instrucciones de conservar la mecánica. Vamos a ir muy despacio y tenemos que acabar. Según se presenta no van a terminar más de quince coches y nuestro puesto lógico es entre los siete primeros.


Para nosotros es muy importante acabar, y no pretendemos ganar el rallye». Segundo fue Waldegaard, primer piloto del equipo Toyota, que comentaba que «queda mucho rallye por delante, y aquí no merecía la pena arriesgar para arañar algún segundo. Esto es más bien un tramoespectáculo». Tercero se clasificó el primer Lancia, el de Alessandro Fiorio, que en esta edición del Safari está dispuesto a todo. Tras él, y a 20 segundos del líder, se clasificó el actual campeón del mundo Massimo Biasion, que terminó esta superespecial muy enfadado: «Esto ni es espectáculo ni un tramo cronometrado. El rallye empieza mañana y veremos quien es el más rápido sobre el barro». La quinta plaza fue para otro Subaru, el de Ian Duncan, campeón keniata de rallyes, que fue injustamente abucheado por su público. 

Kankkunen también sufrió con el barro aunque fue aplaudido a rabiar por los miles de keniatas que presenciaron esta prueba. El japonés Shinokuza, que estrenaba una nueva evolución del Mitsubishi Galant, terminó a 34 segundos de Alen y tras él, en el puesto 12, Carlos Sainz retrasado por el barro. El protagonista de este Safari es la lluvia torrencial. Hay caminos por donde no pueden pasar ni vehículos todo terreno.

12 febrero 2018

La muerte llega en mitad de las vacaciones

Sí, es que no me encuentro muy bien. He tenido unos problemas gástricos que me han dado la lata en los últimos días y, sí, no tengo muy buen aspecto. Pues nada, a cuidarse... Y además te veo muy delgado. Bueno sí, es por lo mismo. Me han puesto un régimen de comidas muy estricto y eso también se nota. Sí, no te vendrían mal un par de kilos de más... De todas maneras es que este traje que llevo hoy es de hace varias temporadas y acentúa mi delgadez. Y uno seguía asombrándose de que un hombre de la refinada elegancia de Pedro Toledo reconociera un día vestir prendas pasadas de moda. Definitivamente, aquel no parecía el Toledo de las mejores tardes. Cuando ayer me enteré de lo aparentemente increíble, esta trivial conversación cobró nuevo significado. ¿Conocía el banquero el alcance real de su enfermedad? Si la respuesta era afirmativa, se guardó su drama para él mismo y quizá, no es seguro, para su mujer, Elena Echevarría. 

Como siempre ocurre en estos casos, ayer no faltaban las personas que se manifestaban perfectamente al corriente del alcance de los problemas de salud del banquero, no importa la mayor o menor cercanía personal con el protagonista. Es un fenómeno parecido al del famoso crash bursatil de octubre del 87. - ¿A tí te ha cogido? pregunta uno a cualquier inversor. - En absoluto, respondía con suficiencia el aludido. Yo estaba perfectamente al corriente de lo que iba a ocurrir...Muy pocos en el caso desgraciado de Pedro Toledo, quizá no más de 3 personas, podrán presumir de haber estado al corriente de un drama que va a trastocar de forma dramática las piezas del «puzzle» financiero y bancario español. Anteayer martes, ni Javier Gúrpide, ni Alfredo Sáenz, ni Carmen Delclaux, su secretaria personal, podían imaginar siquiera que el banquero estuviera a punto de morir. Las desapariciones, más o menos repentinas, de Pedro Toledo no extrañaban a nadie. ¿Dónde está Pedro? Estará en Bilbao, o en Nueva York o en Frankfurt...


Formaba parte de su personalidad, una personalidad rica, compleja, susceptible de muchas lecturas como normalmente ocurre con la gente de peso. Si Toledo conocía ya aquella tarde lluviosa de Noviembre que su vida estaba en peligro, se cuidó muy mucho de comentarlo o de transmitir la menor señal de alarma a su contertulio. Muy al contrario, rápidamente se sumergió en los mil temas que, a propósito de la publicación de «Duelo de Titanes», saltaban sobre el tapete. Por si fuera poco, estaban recientes las elecciones del 29 de Octubre. -¿Tú crees que va a seguir Carlos Solchaga? - Hombre, eso lo sabrás tú, Pedro, que tienes contacto diario con él y que además dicen las malas lenguas que se te pone firme cada vez que descuelgas el teléfono... - No seas malo... Hay por ahí una leyenda que nos hace aparecer como el banco del PSOE o como ligados al PSOE y eso no es cierto; eso es malo para nosotros...

Hombre, pero no me dirás que no parecéis el banco del Gobierno... - Esa es una visión estrecha y deformada. Te voy a decir una cosa: la banca, por naturaleza, tiene que estar cerca del Gobierno, de cualquier Gobierno, y mucho más lo- tiene que estar tratándose de la primera institución financiera del país, como es el BBV: Pero bueno, no te he ofrecido nada, ¿qué quieres tomar? A ver, Cayo, traiga un gin-tonic para el señor y para mi una botella de agua. -Sólo tomas agua? - Sí, ya te he dicho que me han puesto un régimen muy severo. - Como si fuera una premonición, la conversación derivó hacia sus primeros años en el Banco Vizcaya, y su elección como presidente. - «Yo, no es ningún secreto, se lo debo todo a Angel Galindez. El fue estableciendo un curioso sistema, muy rígido, muy meticuloso, de cooptación para nombrar su sucesor en el seno del consejo del Vizcaya. Y, además, se hacía por votación. En un principio había cuatro candidatos. Luego sólo dos, Juan Manuel Urgoiti y yo. 

En 1986 yo ya contaba con todos los votos del consejo menos uno. Después de aquella votación, en primavera, un día me llamó y me dijo, bueno, está claro, tú serás mi sucesor, pero estate tranquilo, lo haremos cuando yo quiera. Al regreso de las vacaciones del verano del 86 me llamó, me invitó a almorzar a su casa y me sorprendió, oye, que lo vamos a hacer ya...» Galíndez había descubierto al hombre que buscaba. Enérgico y exigente consigo mismo y con los demás, pero a la vez flexible, abierto a ideas y personas. Había descubierto al hombre capaz de hacer del Vizcaya uno de los grandes bancos del país. Toledo había llegado al Vizcaya de la mano de Manuel Gortázar, conde de Superunda, miembro del consejo del Vizcaya y presidente de Sevillana de Electricidad, que lo trae de General Eléctrica donde estaba trabajando, y le coloca como subdirector del departamento de sucursales, en sustitución de José Miguel Semano. 

Con Enrique Sendagorta llega a director general, y con Galíndez alcanza el cénit. Licenciado en la Universidad de Deusto, Toledo, un alumno muy brillante de la famosa «Comercial», mostraba ya las características propias de su definitiva personalidad: era un joven reservado, poco comunicativo, con un concepto altísimo de sí mismo, con muy buena cabeza. En el Vizcaya desarrollaría esa facultad especial para olfatear a distancia, como gran jugador de ajedrez que era, y a largo plazo los movimientos corporativos, las grandes operaciones, los grandes negocios, hasta convertirse en el gran estratega que era, sin duda más que banquero o financiero. Un estratega sin grandes convicciones políticas, ególatra, al decir de sus adversarios, pero plenamente convencido de su papel innovador en la banca y las finanzas. Y ciertamente era innovador hasta en su forma de vestir, tan vanguardista que asustaba a las pacatas y austeras mentes de Neguri, sin cuyo consenso jamás habría podido encaramarse a la presidencia del Vizcaya. Y, en efecto, Toledo implantó lo que algunos de sus subordinados reconocen sin ambages como «una dictadura, basada en un sistema de información infalible, nucleado en torno al área de personal». 

Frente al sistema unifuncional de «los de enfrente», «los de la otra acera», es decir, el Banco de Bilbao, como cariñosamente se aludían antes de su matrimonio los dos bancos vascos, el del Vizcaya era un sistema polivalente: no había nadie que desempeñara una misma función durante más de año y medio. Toledo se encargaba enseguida de cambiarle. El sistema tenía sus ventajas e inconvenientes pero, exigiendo el máximo esfuerzo, logró en pocos años el milagro de equiparar la valoración del Vizcaya a la del Bilbao con un tercio menos de plantilla. Y ello con la peor informática del país. Cuando el paroxismo de las fusiones estalló en España en el año 87, Pedro Toledo se movió con celeridad. «O te fusionas o te fusionan», le había dicho su amigo Carlos Solchaga, cocinero-ex director del servicio de estudios del Vizcaya antes que fraileministro. 

Sus intentos con Escámez no fructificaron, pero allí estaba Toledo sentado a la puerta del Vizcaya, esperando ver pasar el cadáver de su rival José Angel Sánchez Asiaín, vencido en la batalla de Banesto. Nadie duda que el ganador de la fusión Bilbao Vizcaya era Pedro Toledo. El pez chico se comía al grande. Pero las cosas se complicaron y en el horizonte de 1992 se divisaba con nitidez una lucha por el poder en la cúpula del BBV entre dos pesos pesados: un Toledo convencido de su misión histórica de líder indiscutido de la banca y las finanzas hispanas para las dos próximas décadas, y un Sánchez Asiaín, humanista de gran prestigio, convencido por sus lugartenientes de ser demasiado joven para retirarse a asesorar al Banco Vaticano. «Sánchez Asiaín está superado por los acontecimientos, porque el ganador moral de esa fusión es el Vizcaya y yo mismo. 

Sí, es cierto que los votos del Consejo están repartidos al 50%, pero yo tengo consejeros del Banco de Bilbao que me vienen a contar cosas, de manera que si hay tránsfugas será del Bilbao al Vizcaya y no al revés. Ocurre que hay gente que no me ha aceptado, que ve que pasa el tiempo, y dice iay va!, que no hemos cambiado de tranvía. Si tengo salud y ganas de trabajar, a mí no me quita nadie». La desgraciada rueda de la Fortuna aparta violentamente a Toledo de su camino y despeja momentáneamente la incógnita de la lucha por el poder en el BBV. Pero sólo a corto plazo. Conocido y reconocido internacionalmente, investido de su condición de banquero del «sistema», ligado al PSOE-Solchaga por el cordón umbilical de José Aureliano Recio, Pedro Toledo había aumentado recientemente su prestigio con jugadas tan espectaculares como la de Repsol. 

Con una operación en ciernes más importante aún que la de la propia fusión Bilbao-Vizcaya, era estos días un personaje inmerso en un proceso de concentración oligopolística del poder. ¿Y después? ¿Qué haría cuando ya lo fuera todo en España? No hay demasiados personajes capaces de «romper» en el exterior. Y Toledo era una de las pocasgrandes esperanzas: un hombre que ha sido capaz de las más brillantes jugadas estratégicas en nuestro suelo, bien podría seguir viéndolas más tarde en Europa y en el mundo, haciendo a este país más grande y más rico. Esa es la tragedia de la muerte de Pedro Toledo.

04 febrero 2018

Walt Disney cierra sus puertas

Televisión Española no emitirá una programación infantil especial durante las vacaciones navideñas, por lo que los pequeños sólo podrán estar «sujetos» a la pequeña pantalla a las horas habituales, de 17.30 a 19.30, y con los espacios Barrio Sesamo y Dibujos Animados. Sólo los días de Navidad y Año Nuevo variarán su esquema habitual de programacion para adaptarlo a los escolares en vacaciones, según dijo a EFE el director de Programas de TVE, Juan Manuel Martín de Blas, quien agregó que en estas fechas se ofrecerán dibujos animados por las mañanas y cuentos de fábula por las tardes.

A este respecto, Miguel Blasco, subdirector de programas añade que «Televisión Española no tiene intención de fomentar el que los niños estén todo el día pegados a la pantalla. Psiquiatras y psicólogos se manifiestan negativamente frente a este punto y nosotros intentamos no provocar este tipo de situaciones. La campaña publicitaria que protagonizaba la perrita Pippin, el pasado año, ya abogaba, en este sentido, por la cuidada selección de los programas televisivos. 


En cualquier caso, la programación navideña incluye una veintena de películas que son perfectamente adecuadas para el público infantil». El único programa en antena que cambiará su contenido para adaptarlo a los niños será el que dirige y presenta Pepe Navarro de lunes a viernes, por las mañanas y a traves de la primera cadena. Del 18 de diciembre al 6 de enero, El día por delante, codirigido por Jose Lapeña y Pepe Navarro, se dedicará a los niños, y niños constituirán, únicamente, el público invitado al programa. Este espacio presentará actuaciones infantiles deportivas, con una carrera de 5 metros lisos en la que participarán pequeños que acaben de aprender a caminar, y artísticas, tanto de canto, con coros navideños, como de baile, con concursos de la popular «lambada», y pintura, con dibujos coloreados. También mostrará las habilidades de diversos animales adiestrados por niños y que respondan a la voz de su amo, señalaron fuentes del programa, que incluirá no sólo actuaciones de pequeños sino para ellos, con grupos de payasos, títeres, guiñol, etc.

El día de Navidad se emitirá un documental sobre el arte de Walt Disney y, a continuación, también por la mañana, habrá media hora de dibujos animados, que contarán una historieta de la serie Gasparín, y el largometraje El fabuloso Andersen. En la sobremesa, Momentos estelares del Mundo Disney narrará, de la mano de la actriz Carol Burnett, la evolución del estilo Disney con secuencias de clásicos como Dumbo, Bambi, Cenicienta, Alicia en el país de las maravillas, 101 dálmatas, La dama y el vagabundo, La bella durmiente, Blanca Nieves y El libro de la selva, entre las más destacadas. Aproximadamente a las siete de la tarde, el espacio Cuentos populares europeos emitirá el relato La dama de las nieves, misteriosa señora encargada de dar vida al invierno y que posee una fantástica morada mucho más allá de las nubes. El día de Año Nuevo los niños tendrán un telefilm de Disney, otro capítulo de cuentos populares europeos, que presentará El sastrecillo valiente, y un especial de dibujos animados. Con un programa especial, de dos horas, titulado El festival del circo el 4 de enero a las 5.30 de la tarde, y la retransmisión de la Cabalgata de Reyes, el 5 de enero, se cierra la programación de TVE para los niños en Navidad.

01 febrero 2018

No entra en la cárcel por estar de vacaciones con su mujer

El portavoz de Herri Batasuna Jon Idigoras afirmó ayer que el diputado electo Angel Alcalde se encuentra «de vacaciones con su mujer». Idigoras, que no quiso especificar si el lugar elegido era fuera de España, aseguró también que el deber de todo preso es «huir de la injusticia». Angel Alcalde se encuentra en paradero desconocido desde que el miércoles el Tribunal Supremo decretara la prisión del parlamentario de Herri Batasuna, acusado de colaboración con la organización terrorista ETA.

El miembro de la Mesa Nacional de HB, hizo estas afirmaciones momentos antes de que se celebrara un juicio en la Audiencia de Bilbao contra tres militantes de esta formación política por un presunto delito de calumnias al Gobierno y a la Guardia Civil. Tras el suplicatorio concedido el martes por el Congreso y la posterior decisión del Tribunal Superior de dictar prisión contra el diputado electo, las especulaciones no han cesado de surgir, ya que Angel Alcalde se encuentra ilocalizable. El diputado no se encontraba en su domicilio de Portugalete el pasado miércoles, a donde acudió a buscarle la Policía. Tras lo cual se dictó una orden de búsqueda, hasta el cierre de esta edición, infructuosa. HB ha venido insistiendo en que desconoce el paradero de Alcalde. En un comunicado a última hora del miércoles, afirmaba que la decisión de Alcalde, de sustraerse a la acción de la justicia «lejos de buscar el paso a la clandestinidad responde a una actitud de protesta y denuncia». Fuentes de este partido han asegurado que «Angel Alcalde no piensa fugarse», pero las afirmaciones ayer de Jon Idigoras pueden inducir a pensar lo contrario.


«No sabemos si se va a presentar o no. Va a ser una decisión personal que tenemos que respetar y además es justificada, ya que es un diputado electo a quien se le ha despojado de su cargo», aseguró Idigoras. El también parlamentario electo concluyó asegurando que «el deber de todo preso es ponerse a salvo y huir de la injusticia». Por su parte, fuentes del Ministerio de Interior aseguraron que la Policía continúa haciendo gestiones para conseguir localizar a Angel Alcalde. Estas fuentes negaron que el parlamentario electo de Herri Batasuna estuviera vigilado por la policía mientras se encontraba en libertad y recordaron las declaraciones del ministro José Luis Corcuera, quien aseguró el miércoles que si se hubiera realizado esta vigilancia, se habría cometido un acto ilegal. La Policía desconoce si Alcalde ha salido fuera de España, pero se asegura que, mientras estaba en libertad, disponía de pasaporte y su documentación completa, por lo que podría haber cruzado legalmente la frontera. El ministro Corcuera recordó el miércoles que el Ejecutivo había intentado que Alcalde no saliera en libertad recurriendo, a través del fiscal general del Estado, Javier Moscoso, la puesta en libertad del presunto colaborador de ETA.

Los abogados de Ángel Alcalde presentarán el próximo sábado el recurso de súplica contra el auto del Supremo que decreta la prisión provisional, incondicional y comunicada de Alcalde agotarán el plazo máximo establecido por la Sala, de tres días, para interponer el recurso. El recurso podría presentarse en el Juzgado de Guardia de la plaza de Castilla en lugar de hacerlo en la propia Sala, con lo que el proceso se alargaría hasta la próxima semana, en que se tendrían que reunir los magistrados del Supremo para resolver el recurso. De cualquier forma, el recurso no paralizará en ningún caso la orden de prisión.

24 enero 2018

Imagen de esposa resignada

La habitación 450 del Gran Hotel de Estocolmo estaba, en las primeras horas de la tarde/noche (en la capital sueca eran las tres de la tarde y ya había anochecido), en plena algarabía. Como los toreros, el maestro de la lengua, en calzoncillos, inmensos, y en calcetines negros, infinitos, se dejaba hacer. Que le quitaran lo bailado: estaba a punto de ser Nobel coronado. 

Las fotos, en exclusiva, de Marina servicial con el Nobel a medio vestir son de Tribuna. Atrás quedaron los gritos, las inútiles protestas de Marina, que no quería aparecer con el pelo recogido. Pero el escritor se impuso; tampoco quería que llevase botas, sino que luciera el fino tobillo por las heladeras de las calles, y así fué «encaramada en unos zapatos de tacón de aguja», como la vio, Carmen Rigalt en Tiempo. Las revistas de información general, Epoca (a través «exclusivamente» de Jesús Mariñas), Tiempo y Tribuna, se han traído el hielo del ambiente. La euforia ya ha acabado y ahora empiezan a salir a flote los problemas de Cela con sus dos mujeres, y aquí y allá, el dinero en juego. Si exclusiva festiva es ver, en Tribuna, a don Camilo en calzoncillos, no menos exclusiva es seguir a Rosario Conde, la mujer de Cela, por Madrid el día de autos, a saber el 10 de diciembre. Carmen Clara, de Efe-Reportajes, cuenta en Hola aquellas horas vividas, en soledad y lejanía, por la que durante más de 40 años ha sido la mujer del escritor. Rosario Conde cuando abandonó, días antes, su residencia habitual en Palma de Mallorca, no se dirigió, como se temió hasta el último momento, a Estocolmo, sino a Madrid. Pasó el día en casa de una hermana, comió unas croquetas de bacalao en El Escorial, echó una pequeña siesta y se fue a un cine de la Gran Vía, a ver «Las cosas del querer». «Me duele que Camilo José haya dicho públicamente que prefiere no tenerme a su lado», se lamenta en Tribuna. «He sentido una gran tristeza», asegura en Tiempo, para añadir: «Una de las cosas que he querido evitar es que una ceremonia tan importante quedase manchada por historias de la prensa escandalosa».


La buena voluntad de Rosario Conde parece que se ha quedado sólo en deseo. Pues quien cree conocer bien a Cela asegura a Tribuna que, en estos días pasados de gloria y honores, el escritor ha tragado «muchos sapos». Y es que en sordina, con cierta elegancia y con cierta intención de no perder los papeles, Tiempo va más allá que nadie en sugerir cosas. No hablaron demasiado padre e hijo, acompañado de su actual mujer; el beso público que le propinó no estaba en el guión: para ambos fue una sorpresa. El hijo ha negado que su padre tenga apuros económicos, que la obligación de declarar ingresos y gastos proviene, por imperativo legal, de la sociedad económica que se creó para administrar, o controlar los bienes paternos; sociedad que, según recoge Tribuna, Cela está dispuesto, ahora, al regreso, a liquidar, y para ello ya ha puesto las cosas en manos del abogado Fernando Castedo. En Tiempo se ha explayado también Marina, quien ha negado el papel que se le asigna: qué dinero iba a sacarle ella al escritor en este tiempo en que llevan juntos, si han tenido incluso problemas económicos: «Este verano -dice- tuvimos que hacer números y números para poder irnos diez días de vacaciones». Confiesa que viven en un chalé, que ya se les ha quedado pequeño y por el que pagan 110.000 pesetas al mes, y que a ella, a Marina, le duele ver al escritor trabajando «en una mesa pequeña, de aglomerado». 

Incluso reconoce Marina, un tanto confusamente para el lector, que se vio obligada, meses atrás, a realizar unas traducciones del castellano al gallego para Fenosa... Las revistas -todas, aquí se incluyen también Semana, Lecturas y Diez Minutos, que cuentan las cosas desde el otro lado, el de la gloria y el del honor, sin entrar en otras miserias o realidades- tienen un recuerdo especial para los trapos que llevaron los protagonistas, Marina y la nuera de Cela, en especial, casualmente vestidas por Jesús del Pozo, en unas galas similares a las que iban a lucir, añade Jesús Mariñas en Epoca, las periodistas Angeles Caso y Anna Castells. Hola, que ha hecho el mayor despliegue gráfico, y que recoge, incluso, en titular el deseo de Marina de casarse con el Nobel e intentar que no se entere nadie, completa su información con una extensa entrevista con Rosario Conde que, en exclusiva, enseña los vestidos que iba a llevar a la ceremonia, que durante años había soñado con su marido, desde que éste se encontró en el café Gijón con César González Ruano. 

La imagen de la esposa resignada a guardar «para mejor ocasión» ese guardarropa no estrenado, es patética. Si no patética, sí insólita es la imagen de Isabel Preysler y Miguel Boyer saliendo a cenar, en Lecturas, ambos atrincherados en sendas gabardinas. No debía ser, desde luego, una burla del matrimonio hacia los Albertos, con quien las relaciones no parecen estar en el mejor momento. Tampoco es éste el mejor momento de Boyer, y no sólo porque, como todos los demás banqueros y hombres de negocios, viva prisionero de su propia seguridad, según informa Cambio 16, que dedica su tema de portada al doble papel de los guardaespaldas de los importantes: les protegen y espían a la competencia. Para la revista, 4.000 guardaespaldas con pistola protegen a estos 700 vip's de las finanzas. Según Tribuna Boyer está enfermo de celos, le irrita la fama de su mujer -hasta hace poco, según sus allegados, era especial motivo de orgullo vivir con ella- y siente que sus amigos le abandonan. Por si fuera poco, los rumores de separación van picoteando, cada semana, las ilustradas. En Semana, Isabel Preysler los desmiente, en Lecturas sale a cenar y se deja coger del brazo, y en Diez Minutos concede una entrevista, a corazón abierto: «Ya me ha salido la primera amiga y no me he preocupado», le confiesa a Jesús Locampos (Jesús López Campos), director de la publicación, que esta semana cumple, por todo lo alto, 2.000 números. Es lástima que el espacio sea inmisericorde, pues el número monográfico, insertado, con la historia de los 2.000 Diez Minutos, desde septiembre de 1951, es también la historia de la prensa del corazón en España.

16 enero 2018

Un bonito cuento de Navidad

Llegamos a casa de Fernando Fernán-Gómez, en la Castellana, sobre las doce de la noche. Madrid a esas horas, durante las fiestas, era una ciudad mucho más grande, con las calles y las plazas mucho más anchas. Casi daba un poco de miedo, como una ciudad abandonada y con todas las luces encendidas. Hacía frío. Pero arriba, en casa del viejo amigo, del viejo actor, estaban ya todos, o fueron llegando más tarde. Emma, con esa cosa que tiene de mujer/niña, que es su mayor encanto, y que lo tenía ya cuando llegó a Madrid, en los setenta me parece. Quizás ahora lo cultiva un poco, pero es natural en ella. Fernando, como dudoso entre la etiqueta de la noche y la naturalidad de la reunión, llevaba pantalón y camisa de smoking, pero el cuello abierto. Como regalo navideño, yo les traía unas botellas de champán moët chandon tomadas de una caja que, a su vez, me había enviado aquella mañana Marisa Borbón, como felicitación de pascuas. 

Yo creo que por estas fechas hay una corriente de regalos que pasan de unas manos a otras, botellas, libros ilustrados, bufandas inglesas, a veces una bufanda, después de haber recorrido el círculo de las amistades, vuelve al primero que la compró y regaló. En el viejo piso de Fernando (ahora vive en el campo) había ese clima navideño, inevitable, que nos hace a todos un poco parientes, más que amigos. Un grato desorden doméstico y, efectivamente, un cierto olor a familia, aunque no éramos ninguna familia. Eduardo Haro Tecglen y Concha. Eduardo, con su humor sombrío y su ternura macho. Concha, hecha sólo de amistad y oro, compartía con Emma las labores de ama de casa como acostumbra. Jesús García de Dueñas, guapo, triste y poco hablador, como toda la vida. Y Elena, la hija de Fernando, tan amiga de cuando el Café, yendo y viniendo un poco sonámbula y como deslumbrada por aquella casa que era la suya.


Había ya muchos amigos en la reunión, pero aún llegó el último retazo de la noche, oliendo a frío y cigarro puro, Pepe Sacristán, con una nota agresiva y cordial en la voz profunda, Leonor, bella, rubia y blanca, María Luisa Ponte, que un año me regaló un zapato suyo, perfumado y fino, en honor a mi declarado fetichismo, y otro año unas bragas de escaparate, negras y nuevas, de esas de las tiendas de aperos eróticos, y en este plan. Sonaba mucho el teléfono o sonaban varios teléfonos, alternándose, en diversos puntos de la casa. Casi siempre lo cogía Emma, y se enrollaba mucho en la conversación o bien se lo pasaba a Fernando, toma, es para ti, o bien le defendía de las llamadas excesivas con su delicioso mentir de niña mala. Estábamos todos muy tristes, como es propio de estas fechas, que no es que la navidad ponga triste a la gente, sino que el eterno retorno con lucecitas nos trae las tristezas de la vida, pasadas, presentes y venideras, y parecía que lo más sensato, entre artistas e intelectuales, era no luchar en absoluto contra esa tristeza, sino hablar de otras cosas, de las cosas de todos los días, como en los entierros, porque un cadáver o una ausencia flotaba en la casa, se hacía soluble en las luces y las copas, hasta en los sabores, ese cadáver comunal y desconocido, ese ausente también comunal y quizá muy conocido, que es la visita anual de toda familia (aunque nosotros no fuésemos para nada una familia, repito). 

De modo que lo más sensato parecia preguntarle a Eduardo Haro por sus perros, pero acababa de morírsele uno, o sea que seguía el funeral, a lo mejor estábamos celebrando las optimistas exequias de un perro, o preguntarle a María Luisa por Agustín, pero se habían separado, o preguntarle a Elena por Jesús, pero Jesús estaba allí mismo. No estoy diciendo, claro, que las navidades en casa de Fernando sean mortuorias, sino que son la más brillante funeraria que uno puede encontrar en la gran ciudad funeral que es Madrid (y cualquier otra) entre diciembre y enero. -Que te pongas, Fernando, que es Perico Beltrán- decía Emma. Y Fernando se fué a hablar con Perico a otra habitación. Pedro Beltrán, el amigo que faltaba, torero que hace hai-kais, poeta que hace guiones de cine, genio que hace de todo, el último de una gallofa bohemia que se ha disipado en el Madrid manhattánico, con su cosa de banderillero culón, de poeta de café y de Leonardo bajito que acierta en todo, de la capa castiza al cine de vanguardia. Volvió Fernando y nos lo contó, que Perico no puede venir porque se ha quedado cuidando los perros de unos amigos que se han ido de vacaciones, dice que le hacía falta el dinero y por eso ha aceptado, que está en un garaje con los perros y un transistor y una botella de vino, haciendo jaikais, me ha recitado uno por teléfono. Hubo un silencio general y una tristeza venial por la nochebuena o nochevieja o lo que fuese que estaba pasando Perico Beltrán. Yo me preguntaba cómo un gran actor como Fernando podía contar una cosa tan literaria sin interpretarla. Por eso, porque era un gran actor. 

He ahí el cadáver viviente que estábamos velando, la ausencia a la que presentábamos melancólicas armas sin saberlo. Siempre por navidad, me dije, está ocurriendo en algún sitio un cuento de navidad. A ver si va a resultar que Dickens tenía razón. Me recité para adentro un jaikai de Perico que me sabía de memoria y me tomé a su salud otra copa del champán moët chandon de Fernando y Emma, o sea mío, o sea de Marisa Borbón.

07 enero 2018

España es el país dónde peor se conduce

No cabe duda de que la muerte en carretera del popular deportista, Fernando Martín, le vino que ni caída del cielo al corresponsal del Sunday Express en Madrid, quien aprovechó la oportunidad, brindada por el fallecimiento de un famoso en un accidente de tráfico, para poner verdes a los conductores españoles y los españoles en general. Muchos sustos tiene que haberse llevado en las autopistas nacionales el periodista en cuestión, Edward Owen, para arremeter, como lo hizo en su artículo del pasado 10 de diciembre, contra Fernando Martín y otros temerarios del volante como él. «El deportista no fue más que otra víctima del tipo de locura español, que ha matado más gente en la autopista de la Costa del Sol, que todo el sistema de tráfico británico», decía Edward Owen en su rotativo. «Perdió el control de su potente coche deportivo a 75 millas (140 km) por hora. Se lanzó a través de seis carriles y destruyó unos pequeños abetos antes de estrellarse contra el Opel Kadett de Ricardo Delgado, que viajaba en la dirección opuesta con una conducción correcta». 

«Los bomberos liberaron las víctimas, mientras que los equipos de televisión grababan la escena siniestra». Luego, continúa Edward Owen en su artículo, los equipos de rescate llevaron a Fernando Martín a un hospital, donde nada se pudo hacer por él ya que ingresó cadáver, mientras que Delgado «fue transportado a una clínica donde faltaba la mitad del equipo de emergencias o no funcionaba». La autopista, donde ocurrió el choque, tiene el mayor récord de accidentes de toda España, la famosa M-30 de Madrid. «Un total de 109 personas han muerto y otras 2.685 han resultado heridas en los últimos cuatro años, pero todavía no hay un servicio de ambulancias que se encientre en las cercanías de este centro tan conflictivo», según el periodista británico.


«A los conductores machistas españoles se les anima a ser imprudentes. Los anuncios de televisión promueven la idea del coche como máquinas de velocidad y parecen transmitir el mensaje que la seguridad es sólo cosa de miedosos y no de auténticos conductores». «Campsa, la principal compañía de petróleo española, haciendo gala de una insensibilidad estridente, utiliza la imagen de un aborigen salvaje, en su última campaña de anuncios». «Según un informe de una aseguradora, publicado en París, España tiene el tercer peor récord de muertes en carretra en Europa, después de Grecia y Portugal en todo el ránking». Pero lo que más indignó al periodista inglés fue la despedida de héroe que miles de españoles le dispensaron a Fernando Martín, mientras que su víctima, Ricardo Delgado, casado, con una hija de cuatro meses, «yacía, olvidado, en un hospital a causa de un accidente en el que nada tenía que ver». 

El Sunday Express no fue el único medio extranjero en dar la impresión, esta semana, de que España es un sitio peligroso, tanto para los españoles como para los demás. De hecho, la mayoría de la prensa extranjera, y en especial la británica, se dedicó exclusivamente a las malas noticias, resaltando elste acontecimiento sucedido en suelo español. El Observer, por poner un ejemplo, publicaba la cifra de muertos a causa de las lluvias torrenciales que sacudieron Andalucía, mientras que The Sunday, The Daily Mail, The Times, The Daily Mirror, The Daily Telegrapg y The Independent cubrían, exhausitivamente, el derrumbamiento del techo de un bar en la isla de Tenerife, que provocó la muerte de un turista británico y otro alemán que se encontraban en el lugar del siniestro. 

El envenenamiento de al menos 24 personas por la ingestión de agua envasada, adulterada con lejía, tampoco pasó desapercibida por los periódicos franceses y británicos. Por su parte, el rotativo Herald Tribune, optó por una noticia de mayor envergadura, e informó a sus lectores que Francia y España estaban colaborando en la búsqueda de los miembros de una banda de terroristas pro-iraníes, basados a ambos lados de los Pirineos, que estaban proyectando una serie de ataques en Francia, durante el periodo de vacaciones de la semana de Navidad.