24 julio 2017

Piel robótica

La electrónica ya no es lo que era. De los pesados y voluminosos primeros circuitos, el avance de la tecnología ha permitido tener hoy en día pequeños y ligeros chips mucho más potentes que nos facilitan la vida en las tripas de nuestros teléfonos móviles o tabletas, por ejemplo. Pero este campo de investigación aún tiene que dar muchas sorpresas en el futuro. Algunas de las aplicaciones más importantes que se vislumbran pasan por el descubrimiento de nuevos materiales que permitan fabricar aparatos flexibles y ligeros. Y quizás su interés no está sólo en el desarrollo que esto puede permitir al mundo de la telefonía móvil o de la informática, sino también de cara a la creación de implantes médicos que puedan moverse con el cuerpo.

El último paso en esa dirección es un nuevo circuito electrónico flexible, ultrafino, prácticamente irrompible y más ligero que una pluma, desarrollado por un grupo de investigadores europeos y japoneses. El hallazgo, publicado hoy en la revista Nature, pone en escena el microchip más ligero y fino del mundo, que podrá ser utilizado en el futuro para un amplio abanico de aplicaciones médicas, como sensores de temperatura o aparatos médicos portátiles, y tecnológicas, como pantallas o células solares, según describen los autores del trabajo.

Los circuitos orgánicos integrados llevan años desarrollándose y, a diferencia de los inorgánicos –que sólo necesitan silicio–, tienen unas propiedades de flexibilidad y bajo coste que los hacen muy atractivos para ciertas aplicaciones. Pero, junto con estas propiedades, este nuevo diseño credo por investigadores de las universidades de Tokio (Japón) y la Johannes Kepler (Austria) ofrece una ligereza y una durabilidad que no se había conseguido hasta la fecha. Según detallan los investigadores, su espesor es de dos micras, es decir, cinco veces más fino que el film de cocina y su peso es de tres gramos por metro cuadrado, 30 veces más ligero que un folio de papel.

Además, este nuevo circuito electrónico es adaptable a cualquier superficie y resiste casi cualquier maltrato. Durante las pruebas que realizaron los investigadores, se arrugó hasta dejarlo reducido a una pequeña bolita de papel de plástico o se adaptó a la piel de una mano soportando todos y cada uno de los movimientos. Y en ninguno de los dos casos el microchip sufrió daño alguno y siguió funcionado como al principio.

El autor principal, Martin Kaltenbrunner, y sus compañeros tenían fijado el objetivo de que la producción no supusiese un reto inabordable, por lo que en todo momento tuvieron en mente que los métodos de fabricación fuesen los que se usan comúnmente. De forma resumida, los transistores del chip se fabrican sobre un polímero de plástico que luego se transfiere a la ultrafina película que sirve de soporte, quedando unidos como si fuesen una sola unidad, aunque se arrugue o se estire con fuerza.

"Es una forma muy buena de fabricar circuitos que se puedan manipular, porque se pueden producir artefactos de alto rendimiento y transferirlos al film de plástico creando circuitos muy flexibles y prácticamente irrompibles que cumplen muy bien con el objetivo que se busca", asegura Kaltenbrunner, investigador de la Universidad de Tokio. El resultado son circuitos electrónicos de sólo dos micras de espesor que pesan tan poco que flotan en el aire, como una pequeña pluma.

El prototipo creado por los investigadores era un cuadrado de poco menos de cinco centímetros de lado con 144 sensores, y está compuesto por dos capas, una en la que está el circuito electrónico y otra que soporta los sensores. En el trabajo, los autores probaron cómo se comportaría el nuevo material si se aplicaba sobre la piel humana y el resultado, según los científicos, fue perfecto y, además, resultó "imperceptible" para quien lo portaba.

"Esto nos ha permitido crear nuevos sensores de contacto más flexibles, más ligeros y más finos. Tanto que la gente no los puede sentir, incluso cuando los tiene aplicados sobre su propia piel", explica Takao Someya, profesor de la Universidad de Tokio y autor principal de la investigación. "Creo que esto nos abre la puerta a un amplio abanico de aplicaciones en los campos de la monitorización de problemas de salud, de la instrumentación médica portátil e incluso, en el futuro, de las pieles robóticas", predice.

La tecnología podría denominarse como de bajo coste, según los autores, ya que sólo requiere circuitos producidos sobre papel plástico. "Estas láminas electrónicas imperceptibles podrían ser tan comunes en el futuro como lo es hoy en día el film de cocina", escriben en el trabajo.

14 junio 2017

Grasa en los implantes

Hospitales de diferentes puntos de España llevan algunos años utilizando grasa de la propia paciente para reconstruir una mama extirpada o dañada después de sufrir un cáncer. No sólo se realiza aquí, esta técnica la están empleando cirujanos de otros países, y todos ellos han comprobado que este tipo de injertos tiene un inconveniente: su reabsorción. Al cabo de varios meses, la grasa no prende y el volumen del injerto va disminuyendo, lo que obliga a un nuevo paso por quirófano.

Ahora, un equipo de cirujanos y científicos del Hospital Universitario de Copenhague (Dinamarca) ha utilizado células madre de la propia grasa para retener el injerto. Y aunque algunos centros ya están empleando este procedimiento con células madre, es ahora la primera vez que se publica un ensayo controlado y se detallan sus resultados.

El estudio danés, publicado en The Lancet, se ha realizado con 10 voluntarias sanas a las que se les extrajeron 50 mililitros de grasa de cada lado del abdomen. Una parte de ella se trató para extraer y cultivar sus células madre. Una vez obtenidas estas células, se mezclaron con el resto de la grasa no tratada y ese cóctel se inyectó en la zona posterior de un brazo de las voluntarias. En el otro brazo, se les inoculó grasa no enriquecida con células, sin tratar.

Lo que se comprobó mediante una resonancia magnética a los cuatro meses de la inyección es que los injertos inoculados con grasa enriquecida mantuvieron el 80% de su volumen, mientras que los otros sólo retuvieron el 16% de su grasa.

En un comentario que publica la misma revista, investigadores de la Universidad de Pittsburgh, en EEUU, señalan que "estas terapias podrían revolucionar la reconstrucción de la mama después de un cáncer y la reparación de deformidades tras un trauma, por ejemplo".

Uno de los problemas que adelanta César Casado, jefe de Servicio de Cirugía Plástica y Reparadora del Hospital Universitario de La Paz de Madrid y uno de los cirujanos que utiliza la grasa en la reconstrucción mamaria, es el coste del procedimiento. "Añadir células progenitoras supone entre 4.000 y 7.000 euros más. Además, conlleva un gran trabajo burocrático, aunque es una técnica que está avanzando mucho".

30 mayo 2017

Ratas que se comunican a distancia

El brasileño Miguel Nicolelis se hizo célebre hace una década al demostrar que el cerebro de un mono era capaz de controlar un brazo robótico. Ayer presentó su último experimento, que ha logrado conectar por primera vez los cerebros de dos ratas en países distintos y ha conseguido que ambas colaboren para resolver un problema real.

«Todo empezó hace ocho años como un ejercicio teórico. Pero sólo ahora la tecnología nos ha permitido demostrar que dos animales a miles de kilómetros de distancia pueden intercambiar información a través del cerebro», explicaba ayer el propio Nicolelis desde su despacho en la Universidad de Duke.

La primera rata estaba en Brasil y la segunda en Carolina del Norte. Pero los autores del experimento asignaron a ambas la misma tarea: elegir entre dos palancas para ganarse un trago de agua. Sólo una de las dos otorgaba el premio y sólo uno de los dos animales tenía información para adivinar cuál era: una luz que señalaba detrás de qué palanca se escondía el líquido elemento.

Los cerebros estaban conectados con unos electrodos cuyo grosor era cien veces más pequeño que el pelo de un ser humano. Al apretar la primera rata la palanca correcta, el equipo de Nicolelis transformó su actividad cerebral en unos estímulos eléctricos que recibió directamente el segundo animal.

Esa segunda rata no tenía ninguna pista visual que le indicara cuál era la palanca correcta. Pero aun así los estímulos recibidos de su colega lograron que acertara en siete de cada 10 intentos, una cifra notable si tenemos en cuenta que la información se transmitió a través de miles de kilómetros por internet. «El porcentaje de error es irrelevante. Las señales que recibe la segunda rata no son tan refinadas como las que produce la primera. Uno no puede esperar que todo sean aciertos. Es una limitación tecnológica que muy pronto se podrá mejorar», Asif A. Ghazanfar, neurólogo de la Universidad de Princeton.

Nicolelis decía ayer que lo más llamativo no era el margen de acierto, sino los indicios de que se había establecido una comunicación de ida y vuelta entre ambos animales: «Al ver que la segunda rata cometía un error, la primera cambió sus funciones cerebrales y su conducta para facilitarle las cosas a su colega. El animal mejoró su comunicación. Su decisión fue más rápida y su señal cerebral fue más limpia y fácil de detectar. Al hacer esos cambios, disminuyó el número de errores de la segunda rata y ambas lograron el agua más a menudo».

El equipo de Nicolelis presentó ayer un segundo experimento en el que las ratas debían diferenciar con sus bigotes entre un agujero ancho y otro estrecho y en el que los electrodos estaban situados en el área del cerebro encargada de procesar los estímulos sensoriales. «Lo más llamativo es que el primer animal responde a los estímulos de sus bigotes pero también a los de su colega», explica el neurólogo brasileño, que presenta el hallazgo como la enésima prueba de que nuestros cerebros son capaces de «incorporar nuevas herramientas y trabajar con información del exterior».

Algunos científicos estadounidenses fueron ayer muy críticos con el experimento de Nicolelis. El más duro fue Andrew B. Schwartz, de la Universidad de Pittsburgh, que apuntó que el margen de error era demasiado grande y que el experimento era «demasiado simplista». Unas pegas que no comparte su colega californiano Ron Frostig, que ayer decía que las críticas eran «injustificadas». «Es una prueba conceptual», argumentaba desde su despacho. «Ahora que funciona podemos refinarla y hacerla mejor como hemos hecho con otros muchos hallazgos en la Historia».

El experimento presentado ayer abre la puerta a aplicaciones que podrían mejorar la calidad de vida de miles de personas en todo el mundo. El neurólogo Ghazanfar explica que podría ayudar a comunicarse a personas cuyo cerebro comprende lo que sucede en su entorno pero cuya parálisis sólo les permite parpadear. El principal obstáculo según Frostig es que «medir la actividad cerebral requiere por ahora métodos muy invasivos». Pero ambos neurólogos confían en que la tecnología pronto mejorará.

Nicolelis por ahora prefiere ser cauto por temor a despertar suspicacias éticas: «Podríamos hacer algo similar para conectar con áreas del cerebro dañadas por enfermedades o lesiones. Pero quiero dejar claro que no quiero controlar ningún cerebro como ha sugerido alguno de mis colegas. Siempre hubo muchos envidiosos entre los científicos. En Brasil los llamamos uvas amargas».

Prótesis que mueve la mente
A Miguel Nicolelis (São Paulo, 1961) le gustaría que España y Brasil disputaran la final del Mundial de fútbol del año que viene. Pero el gran objetivo de su equipo es fabricar una prótesis que permita a un joven discapacitado brasileño hacer el saque de honor en el partido inaugural de la competición. «Aún creo que podremos hacerlo», explica entre risas el neurólogo, cuyos hallazgos le han otorgado unos 20 millones de euros del Pentágono para estudiar la actividad neuronal. «Nuestros estudios anteriores nos habían convencido de que el cerebro puede adaptarse fácilmente para asimilar información de dispositivos externos e incluso aprender cómo procesar señales infrarrojas generadas por un sensor artificial», dice sobre su estudio. «La pregunta que nos planteamos ahora era si podría asimilar también información de un cerebro distinto y la respuesta es que lo hace con naturalidad». 

09 mayo 2017

Los implantes de pecho caducan

El aumento de mamas es la intervención más demandada en España. ¿Lo último? Dar soluciones a la 'caducidad' de los implantes.
Una talla más
Pocas mujeres aspiran ya a lucir un pecho exagerado: la cirugía de aumento de senos sigue siendo la más solicitada en nuestro país, pero con límites. Lo ideal es recurrir a las prótesis de gel cohesivo, de gran calidad y con una duración de hasta 30 años. Y hoy el reto está en el recambio de los implantes, que en muchos casos reviste más dificultad que la primera intervención, «porque viene motivado por una rotura o un encapsulamiento», explica el doctor Antonio de la Fuente, jefe de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética del Hospital Ruber Internacional. «Habrá que limpiar bien la cavidad o adaptarla a la nueva prótesis. El pecho es una estructura cambiante: no será igual que la primera vez.»
Anestesia: General. Post-operatorio: Una noche de ingreso. Precio: Alrededor de 6.000 €.

brazos
Desde los hombros hasta el codo, esta zona del cuerpo admite mejoras. La clave está en recurrir a los rellenos o bien a la tecnología láser.
Efecto hombrera
La bioplastia de hombros es perfecta para aquellas mujeres que carecen de realce en esta parte de su anatomía. Tras un estudio de la morfología de la paciente, se introduce el material de relleno elegido mediante una cánula. El resultado son unos hombros estilizados y con una bonita forma. Su duración (desde un año hasta toda la vida) depende del relleno empleado. Esta técnica la aplica el doctor Rafael Gálvez, cirujano y vicepresidente de la Sociedad Española de Bioplastia y Remodelación (SEBIR). Trabaja en la Clínica Ordás.
Anestesia: Local.
Post-operatorio: Durante las dos horas posteriores a la intervención hay que aplicar frío en la zona. Precio: Entre 1.000 y 4.000 €.

El otro 'lifting'
El odiado efecto alas de murciélago se produce cuando se ha bajado de peso de manera considerable o se ha perdido elasticidad en la piel. En los casos más leves, se puede recurrir a una liposucción láser, que eliminará la grasa sobrante. Además, al producir un aumento de temperatura en la zona se estimulará la producción de colágeno, lo cual provoca a su vez una contracción de la piel, que se adaptará al nuevo contorno. El efecto es permanente si se controla el peso. Son especialistas en la Clínica Porcuna & De Benito.
Anestesia: Local.
Post-operatorio:
Se utiliza una faja de compresión durante 48 horas.
Precio: Entre 1.500 y 3.000 €.

rostro
Hilos, ácido hialurónico y hasta microcirugía que controla los músculos faciales. Las herramientas para rejuvenecer la cara se multiplican. 
El nuevo bótox
La inyección de toxina botulínica aumentó un 8% en Estados Unidos durante 2012, según la American Society of Plastic Surgeons. Una buena noticia para quienes sientan pavor a las agujas: dentro de un año llegará a España el bótox en gel. El doctor Ricardo Ruiz, jefe de Dermatología de la Clínica Ruber (Madrid, tel. 914 02 61 00) advierte de que esta nueva sustancia solo debe manejarla un médico, «pues una incorrecta aplicación puede relajar músculos no deseados y producir asimetrías». La duración de este gel es de unos tres meses. Para un efecto más duradero, el doctor Francisco Gómez Bravo, director de la Unidad de Cirugía Plástica y Microcirugía Reconstructiva de la Clínica Ruber, propone el bótox permanente, una mini-cirugía que reduce la contracción del músculo que provoca los pliegues en el entrecejo.
Anestesia: Local.
Post-operatorio: Los puntos se retiran a los siete días. Precio: Entre 3.000 y 5.000 €.

Potenciar los cosméticos
En el último Congreso de la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME) se presentó un innovador equipo láser: Clear+Brilliant Permea. Lo más destacable es que consigue abrir poros microscópicos en las capas superficiales de la piel para aumentar la absorción de los cosméticos que se apliquen después. «Si se combina con el suero antioxidante CE Ferulic, de Skinceuticals, la eficacia de este concentrado aumenta hasta 17 veces, según han demostrado los estudios clínicos», detalla la doctora Adriana Ribé, dermatóloga de Ribé Clinic (Barcelona, tel. 934 88 12 07).
Anestesia: No requiere.
Post-tratamiento: La piel queda enrojecida dos horas.
Precio: 200 € por sesión.

Adiós al descolgamiento
Silhouette Soft es todo un éxito en Japón y acaba de aterrizar en España. Su objetivo es crear un efecto lifting muy suave. ¿Cómo? Con unos hilos sujetos a unos conos de ácido poliláctico que se introducen con una fina aguja en la piel hasta quedar anclados. Dichos hilos (que se reabsorben al cabo de dos años) tiran de los tejidos, lo cual corrige el descolgamiento cutáneo. Y todo sin cortes ni puntos de sutura. «Además, el tratamiento estimula la producción natural de colágeno», explica el doctor Pedro Jaén, director de la Clínica Grupo Pedro Jaén (Madrid, tel. 914 31 78 61).
Anestesia: Local.
Post-tratamiento: En el lugar donde se insertan los hilos pueden aparecer hematomas.
Precio: En torno a 2.000 €.

¡Más volumen!
El rejuvenecimiento tridimensional consiste en elevar las zonas deprimidas del rostro, pero con un resultado muy natural. El efecto dura hasta dos años y hay que emplear una cánula de punta redondeada. Con ella se introduce en las áreas elegidas ácido hialurónico (un componente natural de la piel) e hidroxiapatita cálcica (un tipo de relleno elegido por los especialistas por su seguridad). El doctor Daniel Arenas, cirujano plástico de la Clínica Dermatológica Internacional (Madrid, tel. 914 44 97 97), asegura que con esta técnica es posible conseguir un volumen controlado alrededor de la boca y los ojos, en las mejillas o en la zona de la mandíbula.
Anestesia: No requiere.
Post-tratamiento: Pueden producirse hematomas que generalmente desaparecen al cabo de unos días.
Precio: Unos 4.000 €.

Boca sensual
El tratamiento Lip Refresh, firmado por Restylane, utiliza ácido hialurónico de baja densidad. «Por eso, y porque es 100% reabsorbible, no deja granulitos», explica la doctora Judit Valiente, responsable de la Unidad de Medicina Estética de la Clínica Quirón. Además de hidratar y eliminar el código de barras, este protocolo aporta un discretísimo aumento de volumen en solo dos sesiones. El resultado dura unos ocho meses.
Anestesia: No hace falta porque el Restylane contiene lidocaína.
Post-tratamiento: Evitar el calor excesivo y el sol durante 10 días.
Precio: 250 €/sesión.
La agresiva liposucción ya no es la única alternativa para reducir la barriga. Existe una máquina que trata esta zona con rapidez .

abdomen
La agresiva liposucción ya no es la única alternativa para reducir la barriga. Existe una máquina que trata esta zona con rapidez .
Con ultrasonidos
Liposonix es el nombre de una de las pocas tecnologías capaces de reducir una talla en una sola sesión. Aprobado por la institución americana FDA (Food and Drugs Administration), este tratamiento no quirúrgico de Solta Medical utiliza ultrasonidos de alta intensidad para destruir la grasa. «Lo mejor es que esta no pasa al torrente sanguíneo, de modo que se evita el aumento de los indicadores de colesterol», explica la doctora Mª Dolores Antón, de la Clínica Ordás. La pérdida de volumen es definitiva, ya que el organismo no reemplazará las células grasas destruidas.
Anestesia: No requiere.
Post-tratamiento: Enrojecimiento de la zona, que desaparecerá después de unos días.
Precio: Entre 1.000 y 3.000 €.

culo
Los expertos aseguran que las nalgas son el nuevo foco de atención de las mujeres. Las técnicas más innovadoras logran remodelarlas a nuestro antojo.
Desde la cintura
La doctora Paula Rosso, de Corporal M+C considera que para lucir una buena retaguardia hay que conseguir un equilibrio en el trinomio cintura-glúteos-caderas. Los objetivos del protocolo denominado Corrientes Interferenciales Moldeadoras+Radiofrecuencia Médica son: marcar la cintura, elevar las nalgas y compactar la grasa de las caderas. Este sistema aumenta la tonificación muscular, disminuye la retención de líquidos, tensa la piel y reduce volumen a la carta.
Anestesia: No es necesaria.
Post-tratamiento: La radiofrecuencia produce un calentamiento de la zona y, por lo tanto, suele llevar aparejado un enrojecimiento temporal de las áreas tratadas.
Precio: 45 €/sesión de corrientes y 210 €/sesión de radiofrecuencia.

Modelo tanga
Para las que buscan un resultado rotundo y duradero en los glúteos, el Instituto Médico Láser ha desarrollado un método quirúrgico que transfiere grasa de las zonas donde sobra a aquellas donde falta. ¿Su nombre? Tanga Lift. Se basa en tres etapas: la primera es el tallado en alas de gaviota (se elimina la grasa sobrante de la zona donde se apoya el tanga, proyectando la nalga hacia arriba). En segundo lugar se recorta la banana subglútea (es decir, la grasa de la parte baja). Y todo lo que se ha eliminado se reutiliza para ir modelando un culo respingón.
Anestesia: Local. Post-operatorio: Hay que llevar faja durante siete días. Precio: De 2.500 a 5.000 €.

El valor de la grasa
Olvidada durante décadas en el campo de la cirugía plástica, la grasa autóloga (es decir, la extraída de nuestro propio cuerpo) protagoniza hoy todos los congresos internacionales. ¿El motivo? Si se maneja con maestría puede perfeccionar técnicas como el aumento de pómulos, senos o glúteos. Ahora, la comunidad científica se ha fijado en una fracción de la grasa, el estroma vascular, que contiene una gran cantidad de células madre. El doctor Jorge Planas, director de la Clínica Planas lo utiliza para mitigar las ojeras oscuras y dar densidad al cuello y al dorso de las manos. ¡Pura ciencia!

piernas
Las venas de las extremidades eran, hace años, un problema estético y de salud difícil de resolver. Hoy las soluciones se simplifican.
Terapia antivarices
La compañía Syneron Candela ofrece distintos sistemas láser muy efectivos para el tratamiento vascular. Lo que hace la tecnología de luz es calentar el vaso sanguíneo hasta lograr cerrarlo. Otra alternativa consiste en «introducir, a través de una vía, un catéter de radiofrecuencia, que tratará la vena que origina el problema», explica el doctor David Fernández Caballero, cirujano vascular y responsable de la Unidad de Flebología de la Clínica Dermatológica Internacional. Este último procedimiento, llamado Venefit -que acaba de llegar al mercado médico-estético de la mano de la firma Covidien- garantiza una eficacia de un 96% en cinco años.
Anestesia: El tratamiento con radiofrecuencia requiere sedación. En cuanto al láser, antes de someterse a esta técnica se puede aplicar una crema anestésica, aunque no es imprescindible.
Post-operatorio: Tras someterse al Venefit hay que llevar una media de compresión durante una semana.
Precio: Entre 2.500 y 4.000 € el procedimiento con Venefit. El láser cuesta a partir de 100 € por sesión.

28 abril 2017

Las miserias humanas y la ciencia

No pasa día sin que nos alcance alguna noticia esperanzadora o, simplemente, desconcertante, proveniente de una investigación médica que está alargando la expectativa de vida humana más allá de lo que, de momento al menos, puede aceptar la observación sociológica. Los injertos son ya prodigios cotidianos y su técnica ha hecho posible -ahí tienen el caso de Abidal- que un sujeto portador de un hígado trasplantado participe en partidos de fútbol de alta competición. Suelo permitirme escarceos por medios como el The Lance o el The New England Journal of Medicine de los que rara es la vez que no salgo con los pies fríos y la cabeza caliente, tal es la portentosa velocidad que llevan los sabios. 

En mi última visita al último citado tropiezo con la bizarra experiencia ideada por los gastroenterólogos de 'injertar' por medio de colonoscopia materia fecla de persona sana en el colon de pacientes afectados por in fecciones resistentes, muchas veces nosocomiales, tales como la provocada por el Clostridium difficile, rebelde a los antibióticos, idea no poco coprológica que, en todo caso, parece haber demostrado su éxito de manera masiva. Sostienen esos sabios que semejante audacia y, más en general, la manipulación de los microbios habituales de nuestras mucosas podría acabar constituyendo la mejor expectativa de la medicina del siglo XXI. 

Está claro que la Ciencia no se corta un pelo a la hora de expandir su imaginación sobre las grandezas y las miserias humanas, incluyendo las más despreciables y es seguro que el 90 por ciento de pacientes sanados con el procedimiento descrito no ha de hacerle ascos a la nueva metodología. No somos nadie aunque siga siendo cierto que algunos menos que otros.

Resulta fascinante internarse en esta sabia selva de pioneros del bienestar para comprobar la desacomplejada actitud de unos investigadores que saben que no tienen enfrente peor dificultad que el mismo prejuicio, sobre todo en terrenos de la medicina de implantes y en el incipiente de la medicina genética, tan lejanos ya de las fenomenales elucubraciones hipocráticas o galénicas como del propio pragmatismo de la medicina llamada hasta hace poco 'moderna'. El prodigio que comento tuvo éxito en el noventa por ciento de los pacientes tratados y eso es algo que no deja resquicio para el escrúpulo. Por el contrario, fuerzan a admirar más aún la audacia de unos investigadores por completo desligados de las convenciones sociales.

20 abril 2017

Creando hueso con células de la piel

Después de un accidente o una enfermedad degenerativa, muchos pacientes necesitan recurrir a injertos propios o implantes artificiales para tratar sus lesiones óseas. Aunque son muy útiles, estas soluciones no siempre consiguen reparar por completo el problema y en ocasiones provocan reacciones indeseadas, por lo que se investigan nuevas alternativas más adecuadas.

Una de estas opciones podría venir de la mano de las células reprogramadas, tal y como sugiere un trabajo publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences. Sus autores, entre los que figura el español Iván Marcos Campos, investigador de la Universidad de Columbia y adscrito al Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud, han conseguido desarrollar huesos en el laboratorio a partir de células de la piel. Estas células fueron alteradas para conseguir que su reloj interno se retrotrajera a un estadio primitivo y pluripotente que permitiera después convertirlas en otro linaje celular. De momento, sólo se ha probado en animales, pero estos investigadores auguran que su hallazgo abre la puerta a terapias reconstructivas personalizadas.

La posibilidad de desarrollar sustitutos de los huesos adaptados al paciente y con su mismo perfil inmunológico permitiría solventar cualquier lesión eliminando al mismo tiempo todos los problemas asociados.

"Es una opción muy interesante porque permite solucionar un problema óseo sin que esto suponga ningún perjuicio para el paciente. Ahora, en muchas ocasiones, se realizan injertos utilizando otro hueso sano del enfermo, con todo lo que eso implica", señala Marcos Campos.

Los sustitutos óseos generados en el laboratorio se colocaron en varios ratones a los que se evaluó durante 12 semanas. En ese tiempo, no desarrollaron ningún tumor ni sufrieron rechazo alguno. Al contrario, se comprobó que las células habían comenzado a integrarse en su organismo, a través de la formación de precursores de vasos sanguíneos; algo "clave, pues uno de los mayores problemas es lograr vascularizar el hueso, que es fundamental para garantizar su viabilidad", señala Marcos. Además, ese material tenía "las propiedades mecánicas adecuadas" y presentaba una buena osteointegración, entre otros signos.

31 marzo 2017

La columna y los deportes

Comparten sangre y apellido, así como el gusto por la estética y la pasión por el trabajo bien hecho. Y, aunque no se lo habían planteado nunca antes de esta entrevista, la columna constituye un elemento vital en sus respectivas profesiones. Fernando Álvarez-Sala (Madrid, 1958) trabaja con ella. La endereza, alivia sus dolores y la corrige para mejorar la calidad de vida de sus pacientes. Su hermano Enrique (Madrid, 1952) es arquitecto y las columnas son elemento vertebral de sus proyectos.

Sexto hijo de la familia, Fernando siguió el ejemplo paterno, médico cardiólogo y neumólogo, y motivado por su pasión por la anatomía se especializó en traumatología, en cirugía ortopédica y en cirugía de columna vertebral. Hoy, después de una carrera brillante como médico militar en el Hospital del Aire (de 1983 a 2017), dirige la unidad de Patología Vertebral en el Hospital Ruber Internacional, donde trabaja desde hace 25 años, plenamente convencido de que una columna sana mejora la calidad de vida de los pacientes.

En su opinión, este elemento fundamental en nuestro organismo tiene tres misiones: "Permite que nos pongamos de pie y protege en su interior la médula espinal, que lleva las funciones motoras a todo el cuerpo. Es también el sistema en el que se anclan todos los órganos y, además, nos da movimiento". Su discurso es pausado y reflexivo y, mientras habla, regala una sonrisa tímida. Cómodo en las distancias cortas, explica su trabajo con claridad y paciencia de maestro.

Por su consulta han pasado deportistas de élite y empresarios, de los que prefiere no revelar sus identidades. "Pon cualquier nombre y seguro que aciertas", sugiere su hermano Enrique, segundo en el escalafón de la familia. Su nombre saltó a los medios en 2017, cuando junto a Carlos Rubio Carvajal, su socio del estudio Rubio & Álvarez-Sala, dirigió la construcción de la imponente Torre SyV en la antigua Ciudad Deportiva del Real Madrid. Con 236 metros de altura y 58 plantas, es la tercera columna más alta de España y, sin duda, el proyecto del que se siente más satisfecho.

"Está emplazada junto a las obras de otros arquitectos conocidos en el mundo entero. Son buenísimos, por eso han hecho tantas cosas, pero es evidente que para ellos un edificio así en Madrid no les supone el encargo de su vida y no tuvieron la obsesión que vivimos Carlos y yo. En todas partes se hablaba de ella desde que se comenzó a construir y, además, está en nuestra ciudad. Desde que se nos encargó el proyecto, nos sentimos privilegiados porque sabíamos que pocas veces íbamos a tener otra opotunidad de hacer algo así", explica sobre el edificio que parece querer acariciar el cielo madrileño. Locuaz y ocurrente, el arquitecto encuentra en el coloso vertical un guiño que le conecta con la profesión de su hermano: "Aunque la arquitectura es estática y la columna vertebral es una estructura sofisticadísimamente articulada, con sus 120.000 toneladas de peso la Torre SyV tiene movimiento. Oscila 80 cm, balancea 40 hacia cada lado. Si no, no sería capaz de aguantar erguida". Gracias a este vaivén, la cima del edificio puede soportar vientos muy superiores a los que se producen a ras de suelo, con ráfagas de hasta 100 km/h en días aparentemente normales.

La mirada profesional de Fernando se dirige a la horizontalidad de una mesa de quirófano. "Con la operación que más disfruto es con la escoliosis idiopática del adolescente. A niños con la columna completamente torcida les hago una maniobra y quedan derechos. Suelen ser intervenciones de cuatro o cinco horas en las que se ponen dos implantes de titanio en cada vértebra. Sin duda, es el tipo de operación más apasionante de cuantas hago", especifica. Realiza una media de entre 450 y 500 cirugías al año. "Habré hecho más de 15.000 intervenciones de espalda a lo largo de mi vida", calcula. ¿Las más complicadas? "Las deformidades y las reinserciones vertebrales completas, que consisten en quitar las vértebras sin dañar la médula espinal. Y uno de los retos más difíciles que hay es el de operar a una persona con Parkinson, porque suelen ser pacientes mayores y que tienen los nervios atrapados".

Si algo se complica en quirófano, Fernando recurre a la experiencia. Y aunque Enrique tiene más tiempo para preparar los proyectos, debe asumir la responsabilidad de cuestiones que no lleva a cabo directamente: "Como arquitecto respondo incluso de los ascensores, pero en mi profesión no se puede controlar todo. Por ejemplo, la mayoría de las veces no conozco al usuario final de nuestros edificios. En cambio, enfermo y médico tienen una relación directa y el paciente suele elegir qué doctor quiere que le trate", reflexiona Enrique, uno de los profesionales que más están contribuyendo al cambio de la capital.

Desde su estudio ha firmado junto a Carlos Rubio más de 6.000 viviendas para las principales inmobiliarias, promotoras, gestoras y cooperativas de nuestro país, así como espacios administrativos y públicos, entre los que destacan la sede de la multinacional Indra en Alcobendas (Madrid), la embajada de España en Rabat (Marruecos) o el entorno del Lago de España en la Expo 92 de Sevilla, entre otras.

El estudio formó parte del equipo M-Río, que realizó una impresionante actuación urbanística en Madrid junto al Manzanares. Para esta zona lúdica de la capital crearon la pasarela de Almuñécar, un puente de una sola pieza, de 43 m de largo y cinco de ancho, fabricada en fibra de carbono: "Tengo la suerte de repetir clientes. Como en todas las profesiones, si tu trabajo gusta y sale bien, te recomiendan y repiten", afirma. Fernando asiente y lo corrobora: "En mi caso funciona así. La influencia pública que tengo es poca, lo que importa es el trato personal y la química con el paciente. Y, por supuesto, que el resultado sea bueno. Muchas veces he tratado a todos los miembros de una familia y eso es porque, en el fondo, están contentos. Además, la demanda de salud y de bienestar es cada vez mayor. Puedes acostumbrarte a vivir en una casa pequeña pero, si estás enfermo, tienes que ir al médico y si puedes elegirás al que más garantías te ofrezca".

Gracias a la ciencia y a la investigación se avanza con pasos de gigante tanto en la prevención como en el diagnóstico y tratamiento de las alteraciones. En el quirófano, Fernando utiliza tecnología punta: "Cambia cada día. En mi profesión tienes que estar informado de lo último para utilizar lo penúltimo, lo que sabes que funciona. Aunque lo último hay que ir probándolo poco a poco. Hoy están en boga materiales con una base biológica (biomateriales) que buscan reflejar la flexibilidad y resistencia de los huesos para que el organismo se adapte mejor al material. Eso dispara el coste y el resultado a largo plazo es lo que más vale. La vanguardia tiene un riesgo".

Enrique comparte la opinión de su hermano: "En arquitectura tienes que ser más conservador. Hay que hacer una previsión muy larga en el tiempo y garantizar la obra. Después de un análisis riguroso y racional, cada proyecto debe dar la respuesta más adecuada a un problema y por eso no cabe destacar un material por encima de otro. Todo depende de cómo se usen y se les saque partido", añade este cirujano de Madrid, que predica con el ejemplo y en las fachadas de sus obras utiliza materiales tradicionales, como cerámica y piedra, así como otros más sofisticados, entre los que figuran los prefabricados de hormigón, el vidrio chaos core (que crea un curioso efecto de burbujas de cristal) e incluso los paneles de cemento compuesto de alta tecnología.

Lo cierto es que los hermanos Álvarez-Sala revelan gustos muy similares, hasta tal punto que Enrique ha construido la casa de Fernando en Asturias: "Le describí lo que quería y es maravillosa. Acertó", sentencia Fernando, que volvió a confiar en Enrique para rehabilitar su vivienda madrileña. "Diseñada por el arquitecto Antonio Lamela, no queríamos cambiar la estructura. Lo dejamos todo renovado, pero fiel al concepto original de los años 60", recuerda el arquitecto, mientras su hermano pone punto final a la entrevista. Los pacientes no deben esperar.

EL ARQUITECTO. Enrique Álvarez-Sala, de 60 años, es socio del estudio madrileño Rubio & Álvarez-Sala. Entre sus proyectos se cuenta la grandiosa Torre SyV (2004), que con sus 236 m de altura (58 plantas) rasca el cielo capitalino.
EL DOCTOR. Fernando Álvarez-Sala, de 54 años, dirige la unidad de Patología Vertebral del Hospital Ruber Internacional de Madrid. Cirujano ortopédico y de columna, posa con la espina dorsal que usa para explicar las dolencias a sus pacientes.

El ejercicio es bueno para la salud en general, pero también puede resultar perjudicial para la espalda. El doctor Fernando Álvarez-Sala previene sobre distintas disciplinas atléticas.
CORRER. "El peso puntual se multiplica por cuatro veces el del cuerpo cada vez que se pisa, lo que supone cargar la espalda. Recomiendo llevar zapatillas blandas".
TENIS-PADDLE. "En los juegos de raqueta, lo más importante siempre es calentar bien y, al terminar el partido o el entrenamiento, realizar estiramientos de la columna lumbar".
ESPECIALIDADES. "En los casos del baloncesto o del fútbol la columna está desprotegida, pero estos deportes en sí no son muy dañinos porque el impacto no es constante".
NATACIÓN. "Es el deporte ideal, eso sí, si se padecen dolencias lumbares es mejor evitar nadar a braza para no hacer una hiperlordosis lumbar. Además, es bueno caminar por el agua".
WINDSURF. "Al igual que la vela, resulta dañino para la columna vertebral porque conlleva mucha tensión con fuerza y se sobrecargan los discos cervicales y lumbares".
GOLF. "Parece perjudicial para la columna, pero mi experiencia me dice que los pacientes operados han jugado bien y permito hacerlo tras una intervención".
EQUITACIÓN. "Es muy mala para la salud de la columna, por eso debe practicarse siempre con una faja lumbar. Lo mismo ocurre en el caso de la halterofilia y de las pesas".
ESQUÍ. "Lo más importante es protegerse ante una caída: hay que intentar caer de lado, nunca de espaldas o de frente, sin apoyarse y dejando que el cuerpo ruede".
CICLISMO. "Requiere mucho esfuerzo lumbar. La postura es muy mantenida, pero si se hace de manera paulatina no tiene por qué dar problema alguno".